domingo, 30 de diciembre de 2018

Hermann Hesse_ "CADUCIDAD"

Del árbol de mi vida 
se desprende hoja tras hoja.
¡Oh, mundo de delirios,
cómo nos sacias,
cómo nos sacias y fatigas,
cómo nos embriagas!
Lo que hoy aún florece,
pronto se marchita,
pronto sonará el viento
sobre mi tumba parda,
sobre el niño pequeño
se inclina la madre.
Quiero ver sus ojos de nuevo,
su mirada es mi estrella,
todo lo demás puede dispersarse,
todo muere, todo muere gustoso.
Sólo permanece la Madre eterna
de quien procedemos,
sus dedos escriben juguetones
nuestro nombre en el aire efímero. 

Herman Hesse, "El caminante"Editorial Bruguera,S.A.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Martín Paredes Aparicio _"INVIERNO"

En este invierno sin piel, sin huesos, sin nieve
que ver.
Sin palabra.
Sin voz.
Solo con este poema.
Escribiendo mi soledad. 

Martín Paredes Aparicio, "La voz de los callados" Editorial Poesía eres tú

martes, 4 de diciembre de 2018

Gloria Fuertes

Nací para poeta o para muerto...

Nací para poeta o para muerto,
escogí lo difícil
—supervivo de todos los naufragios—,
y sigo con mis versos,
vivita y coleando.
Nací para puta o payaso,
escogí lo difícil
—hacer reír a los clientes desahuciados—,
y sigo con mis trucos,
sacando una paloma del refajo.
Nací para nada o soldado,
y escogí lo difícil
—no ser apenas nada en el tablado—,
y sigo entre fusiles y pistolas
sin mancharme las manos.

miércoles, 29 de agosto de 2018

BALADA A MI CÁMARA FOTOGRÁFICA (Paco Ayala)

                                        Fotografía de la Red 

Me gusta estar contigo a solas,

contigo y con tus diafragmas,

y con aquella mujer que llora,

cuando se me olvida el alma,

quiero estar solo, muy solo,

con ella, con mi cámara.



Solo, cuando me encuentre solo,

y se despierte la mañana

con el rocío en el campo verde

con ella colgada a mi espalda,

caminando solo, muy solo,

con ella, con mi cámara.



Mi soledad y ella me acompañan,

cuando salimos a pasear

por la playa o en la montaña,

soledad para pensar

en compañía de mi alma.



Enristrada en mi hombro,

amoldada a mis manos,

sabedora de mis secretos,

en caja negra guardados,

y de color repletos.



Sin ella no soy nada,

mi soledad nos acompaña,

vemos paisajes en la mente,

de imaginarios sueños,

de un amor imposible,

vivido en un trío perfecto

entre mi soledad,

yo y mi cámara.



Paco Ayala, 1955-2018 

Gracias por todo amigo 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

El grito de Cronos



Quedó sola, muy sola
aquella silla de luna y anea.
Las calles desiertas,
las puertas cerradas,
la noche sin sombras
entre los vastos campos
de la celeste campiña; 
infinita y oscura.                                                                        
El grito de Cronos
retorció voces del pasado,
 derrumbando fortalezas,
asolando tronos,
torturando a los amantes
agazapados tras las esquinas.
Llegó el futuro
cargado de pena,
apagando el gran escenario,
borrando telones
con penuria de arena.
Los niños germinaron
con hoces en las manos,
segaron el presente
con una cuchilla ciega.
La vida no ríe, ni llora
ni juega, la vida se apaga
por una mecha cansada,
los hombres la tapan,
la llama se ahoga.
Y allí quedó sola, muy sola
aquella silla, de luna y anea.

 Miguel Ángel Cañada 

lunes, 15 de agosto de 2016

EL OLVIDO



No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.

Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o una mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es osceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra cruza.
Vicente Aleixandre.De Poemas de la consumación.


jueves, 12 de noviembre de 2015

POR CADA ESPIGA QUE ARRANQUEN


Recia el viento que dobla
la espiga en el campo
palestino; guadaña cruel
y hoces de espinas,
quieren segar a tus hijos
que torturan y aniquilan.
Por cada espiga que arranquen,
miles lloran su vida.
Poderes del mundo en su falsa
muelen el trigo de su ira,
han creado una franja en barbecho,
quieren quemar esa tierra y sus espigas.
El diezmo está cobrado,
lúgubre precio bajo la piel del mundo,
los intereses arrasan sobre la sangre hervida.
Por cada espiga que arranquen,
miles gritaremos, PALESTINA.



Publicado por Miguel Ángel Cañada en Palestina Poemas III, Biblioteca de las Grandes Naciones (2014) 

martes, 29 de septiembre de 2015

Águila Real

Foto: José Rico Teba


Águila Real

Dicen que es de locos volar,
pero yo estoy aquí, ante el abismo
inmenso del valle, aquí encaramada
a estas rocas, me dispongo
a mi locura de saltar, dejando
caer mi cuerpo y esbozar
en el aire, miles de figuras
irregulares y salvajes; danza
y vuelo, muerte y vida.
Desde arriba, seré nube,
seré viento y horizonte.
Ahora os veo bajo
el asfalto, y yo soy libre,
sin miedo. Tú, hombre,
tendrás miedo al hombre.
Yo, a su propio miedo.
Mis alas visten mi locura,
mi visión, mi secreto.
Soy reina del cielo, inconfundible
rapaz de nobles plumas y como
te dije, en libre vuelo, enloquezco.
La paz del cielo es mi mundo,
vigilo atenta vuestra guerra,
perdón, quise decir tierra.
Seré nube, seré viento,
Águila Real, me llaman,
de cabeza dorada, fuerte pico
y pardas plumas me adornan.
Dicen que es de locos volar
y mi locura es mi vida y
mi libertad, mi corona.


Publicado por Miguel Ángel Cañada el 15 de Mayo del 2013
en "Linares28.es," el Diario Digital de Linares

lunes, 8 de junio de 2015

Palabras en libertad


Deja en libertad a la palabra, ella
no tiene la culpa, sólo se disfraza
de emociones y sentimientos, de ideas,
de historias más o menos
complejas, de rezos o cantos.

Palabra que mueve el mundo
o lo cambia, que atemoriza o une y derrota,
la que gana y pierde batallas, sin balas.

Deja en libertad al verbo,
que haya movimiento, que se mojen
con lluvias de letras nuestros párrafos.

Déjanos vivir de paz y en paz, e incluso,
deja en libertad nuestros silencios.

Publicado por Miguel Ángel Cañada el 31 octubre, 2012
en "Linares28.es el diario digital de Linares" 

sábado, 16 de mayo de 2015

Niñas esclavas de la guerra

Si fui niña,
no me acuerdo,
sé, que fui sombra
en la arena, fui coces
de bestias ciegas
manoseando mi cuerpo;
 hija del yugo
que separan mis piernas,
esclava del dolor
mudo de mi silencio.
Seré la madre de tus hijos ciegos
y la desidia mansa
omisa de los pueblos.
Seré camino sin senda,
eslabón sin cadena
capricho del mundo
que mira hacia otro lado,
su vergüenza ajena.
Mujer que llevas
el éxodo en tus venas,
dejaste de ser niña
antes, de que lo fueras.

Miguel Ángel Cañada